Opinión

Amigos para siempre

Juan E. Daroqui / ECONOMISTA

A raíz de un artículo que leí no hace mucho, se me ocurrió escribir una columna sobre la amistad, pensando que saldría de una manera fluida y fácil. Pero al ponerme delante del teclado la cosa se ha complicado un tanto.

En el artículo que leí se decía que la policía había encontrado a un hombre muerto, en su casa, con síndrome de Diógenes, y que al revisar su ordenador tenía más de tres mil amigos en su cuenta de Facebook. Sin embargo había muerto solo, rodeado de basura y sin nadie que lo echara de menos.

Con esto de las redes sociales, para algunos, la amistad está perdiendo su sentido original o en realidad su verdadero sentido. Tener miles de amigos en una red o miles de seguidores en otra no debe despistarte sobre lo importante. Los amigos son los reales, no los virtuales.

Según ha calculado Robin Dunbar, profesor de antropología evolutiva de la Universidad de Oxford, para nuestro cerebro el límite de amigos que podemos manejar es de 150. Otra curiosidad de su estudio es que mientras las mujeres pueden manejar relaciones sólo a través de la comunicación, incluso si ésta es a distancia, los hombres necesitan mantener el contacto físico para permanecer unidos.

¿A alguien se le ocurre contar los amigos que tiene?.

En otro estudio se le pedía a una persona los nombres de sus amigos íntimos, y luego a los que había nombrado se les preguntaba lo mismo y, en bastantes casos no coincidían. Paco decía que Miguel era su amigo íntimo pero para Miguel Paco no lo era. Podemos llevarnos un chasco imprevisto.

Otras tesis relacionan la amistad con el dinero. Piensa a quien le dejarías dinero si te lo pidiera y ese es amigo para ti, piensa a quien le pedirías dinero si lo necesitaras y puedes que descubras para quien eres amigo.

El caso es que hace unos días nos juntamos unos amigos de la mili (sí, yo hice la mili) y sus respectivas parejas. Pasamos seis meses juntos en el CIR de Rabasa y ahí surgió una amistad que ya lleva 30 años funcionando y que será para siempre. Nos vemos menos de lo que nos gustaría (la vez anterior hará unos cuatro años) pero cuando nos juntamos pasamos una rato genial y siempre prometemos que no dejaremos pasar tanto tiempo hasta la próxima. Son una gente encantadora, cada uno a su manera.

Está claro que si no se cuida un poco, la amistad se deteriora. Es bastante complicado conseguir un buen amigo y no es tan complicado perderlo, sobre todo si hay distancia de por medio.

¿Y quién no necesita unos buenos amigos?

@Rutiguer_JED

Para Javier, Ian, Pedro y por supuesto para Roser, Mari Carmen y Ana

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