Entretenimiento

Bud Spencer: puñetazos y risas

Junto a Terence Hill dió lugar a uno de los dúos más rentables y el exitosos del cine en los 70 y 80

Manuel L. Hermoso / CON PALOMITAS Y A LO LOCO

No era un buen actor, sus películas fueron en general flojas o hasta mediocres, pero divirtió y entretuvo como pocos casi siempre acompañado de su amigo Terence Hill, a dos generaciones de aficionados al cine y a los entrañables video clubs con sus películas de mamporros y camadareria. Esta semana nos dejó con 86 años Bud Spencer.

Antiguo nadador olímpico, no se consideraba actor sino un ‘currante’; fue extra vestido de soldado romano en “Quo vadis?” y su encuentro a finales de los 60 con otro secundario poco conocido llamado artísticamente Terence Hill, dio lugar a uno de los dúos más rentables y el exitosos del cine en los 70 y 80.

Empezaron rodando peculiares ‘spaguetti western’ en la época de decadencia del subgénero en el que sustituyeron las pistolas por los puños y poco a poco ampliaron sus películas al cine policiaco o el de aventuras. La fórmula era aparentemente sencilla: una nueva versión del gordo y el flaco, con dos tipos de caracteres opuestos. Hill delgado, simpático, extrovertido y seductor y Spencer (que eligió su nombre en homenaje a Spencer Tracy), gordo, huraño, callado y huidizo de las mujeres y mucho sentido del humor.

Bud Spencer y Terence Hill en una de sus primera películas. Archivo
Bud Spencer y Terence Hill en una de sus primera películas. Archivo

Desde su primer encuentro en 1967 -éxito hasta 1985-, protagonizaron 16 películas en las que exprimieron en general con gran éxito de taquilla su fórmula de comedia de acción con abundancia de puñetazos sonoros, protagonizada por dos tipos nada heroicos que se enfrentan a un enemigo superior con éxito, poniéndose del lado de los débiles.

De todas esas películas siempre he guardado con cariño en mi memoria “..Y sino nos enfadamos” ( 1974 ), rodada en España y en la que la pareja, tras competir a base de comer salchichas por lograr un bólido, ven como unos mafiosos que tienen atemorizados a unos feriantes, lo destrozan y tras negarse el jeje de los malos a comprarles uno nuevo, Hill y Spencer se enfrentarán a la banda de matones con escenas antológicas, como la pelea final en medio de globos.

Retirado hace años del cine, con fama de buen tipo, su muerte sin embargo no ha pasado nada desapercibida para los que se lo pasaron en grande con sus películas, seguro que donde quiera que esté, estará del lado de los buenos, poniendo orden y luchando contra al injusticia.

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