Entretenimiento

El tipo enterrado en la arena (deporte de alto riesgo)

Pedro Hermosilla / ESPECIES DEL VERANO

(Basado en hechos reales)

Yo esperaba un día tranquilo:
Un baño, lectura al sol,
una cerveza, un bocata…
eran mi única ambición.

Maldita mil veces la hora
en la que me convencieron
a echar en la arena un partido…
…la playa el terreno de juego.

Mi miopía es galopante
si la enfoco cara al sol.
Tenía en los ojos arena
que dañaba mi visión.

Mas jugaba de central
y tenía una misión:
no dejar pasar la bola
ni siquiera al jugador .

Pero pasó una muchacha…
perdí la concentración,
me despisté con sus nalgas
(botaban más que el balón)
pues ella vestía un tanga.

El Señor me castigó
con una ráfaga de arena
que por casi a mí me ciega
…y retomé mi labor.

Ví la pelota en mi zona
toda quieta, bién plantá.
Reuní todas mis fuerzas
y le apliqué una patá.

La bola no se inmutó…
no se movió de mi lado .
Me quedé petrificado
cuando la bola me habló.

No me dijo.-¡Ahí me has dado!
Me dijo.-¿ Qué haces cabrón?
Y es que le había endilgado
un trallazo despiadado
a la testa de un señor
que allí se hallaba enterrado.

Vaya pues mi conclusión:
Es deporte de alto riesgo
enterrarse por la arena
si estoy en la playa yo
y encima desfilan nenas
de hermosas carnes morenas
con un trasero bailón.

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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