Opinión

LA YENKA

Jose Segura / LA YENKA*

El análisis, el comentario, la ironía y el sarcasmo a ritmo del famoso baile de los años 60

21/06/16. IZQUIERDA. Bailo hoy la Yenka más deleznable con la “guerrilla” –que así se autodefine- formada por simpatizantes de Podemos en las redes sociales, con el fin de desprestigiar a sus contrincantes políticos y difundir calumnias bajo su anonimato. Los dirigentes del partido intentan desmarcarse de estos cenutrios, aunque no evitan parecerse a las directivas de los clubes de fútbol que amparan a sus propios matarifes y descerebrados.

16/06/16. DERECHA. Es tanta y tan constante la corrupción política, que frecuentemente me toca bailar la Yenka con delincuentes. Como hoy la bailo con los políticos que montaron una trama de falsa facturación para desfalcar –presuntamente, claro- 25 millones de euros del Hospital General de Castellón. Esta es la última corruptela aparecida. ¿Cuándo saldrá a la luz la próxima?

15/06/16. ATRÁS. Hoy me toca bailar la Yenka con todos aquellos que aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid. Como el abogado de la infanta Cristina que sustenta su defensa final en la corrupción de Manos Limpias, la acusación en este caso. Las marranadas de esta gentuza no eximen a la infanta de su presunta colaboración en los delitos fiscales de los que se le acusa, como tampoco justifican que se pase por alto la posible complicidad de altos cargos de la Agencia Tributaria, ni las diatribas del fiscal Horrach contra el juez Castro.

14/06/16. ATRÁS. Bailo hoy una Yenka decepcionada con el consejo rector de la Academia de Televisión. La elección del gigantesco y frío escenario del debate a cuatro, los ruidos de fondo, la mala calidad de imagen y sonido y un retraso a punto de comenzar que aún no ha sido explicado, deja a la academia en pésimo lugar, por mucho que haya tenido que ir a remolque de las veleidades de los partidos políticos. Hasta el experto Piqueras se sentía ayer de lo más incómodo.

13/06/16. ADELANTE. Vuelvo a bailar la Yenka –hoy con admiración- con el yayo Bernardo, desconocido para mí hasta ahora, y que llegó el pasado sábado al restaurante que frecuento con su mujer, su hija y su nieto. A diferencia de otros hombres, Bernardo acunó al bebé entre sus brazos, con largos paseos, hasta que su familia terminó de comer tranquilamente. Todo un ejemplo que en medio de tanto machismo llegó a emocionarme.

Twitter: @jsegurasuarez

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