Opinión

Iniesta y el debate

Juan E. Daroqui / ECONOMISTA

El lunes fui televidente como hacía tiempo que no lo era. Después de comer vi el partido entre España y Chequia. Me gusta el futbol y me gustan los equipos que juegan al futbol. Que la tocan. Prefiero ver al Barcelona que al Atlético de Madrid. Me gusta cuando la selección la toca, pero me aburre cuando juegan andando. Lo bonito es jugar la pelota con velocidad y verticalidad, pero para eso hace falta tener jugadores con mucha clase y con mucha técnica individual, y España los tiene. Y además tiene a Iniesta.

Ese chico es otra cosa. Su primer control es asombroso y, a partir de ahí, despliega una cantidad de recursos, de visión del juego, como pocos. Donde otros ven un bosque de piernas él ve un pase increíble, imposible para otros. Conduce (no persigue) el balón con la cabeza alta. Visión panorámica. Ve a los suyos y a los contrarios de manera que siempre encuentra la decisión acertada.

Como Mohamed Alí, al que todos recuerdan ahora que se ha ido, flota como una mariposa y pica como una abeja. Es un jugador que hace que valga la pena ver un partido. Sus detalles técnicos, su visión del juego hace que un partido sea divertido de ver, solo por lo que hace. Un lujo y un espectáculo para los amantes de este deporte. Si mantiene la forma en la que está, la selección tiene mucho futuro en esta Eurocopa.

Después de la cena vi el debate de los cuatro candidatos. ¡Uf!

Hace una semana pedía en esta columna no más debates por favor. Desde entonces ha habido uno de mujeres que no vi (vaya hora de programarlo), uno sobre economía que vi en parte, porque “la cabra tira al monte” (uno es economista, ¡qué se le va a hacer!), y el debate a cuatro que vi casi entero, y aun no sé por qué.

A los diez minutes me acordé de Homer Simpson (me aburrooooo), a la media hora seguía recordando a Homer (me aburrooooo), y al final solo me acordaba de algunas anécdotas. De ideas con fuste, explicaciones claras o argumentos sólidos, poco o muy poco.

Tengo claro que los indecisos sacaron una conclusión, hasta el mismo 26J no decidirán su voto. Yo, que soy uno de ellos, la duda que tengo es si votar o irme de paseo todo el día para no acercarme a mi colegio electoral.

Parafraseando a Lord Byron, cuantos más debates veo más me gusta mi perro, y eso que no lo tengo.

A una conclusión sí que llegué, y es que si Pedro Sánchez queda tercero va a tener tres opciones para suicidarse. La primera es permitir que gobierne el PP, la segunda es permitir que gobierne Podemos o como se llame ahora, y la tercera es provocar unas terceras elecciones.

Bueno, en realidad tiene otra, que es dimitir la misma noche de las elecciones y que se coma el marrón otro. Como el PSOE quede tercero mal, muy mal, lo tiene.

También me parece que en estas elecciones va a primar el voto a la contra. No se tratará de elegir al que uno quiere que gobierne, se tratará de evitar que gobierne el que a uno le caiga peor. Creo que mucha gente votará a un partido con la nariz tapada para evitar que gobierne otro.

Y como está de moda decir, es “una opción legítima”, pero triste.

En cualquier caso, si no pasa nada, el viernes volveré a disfrutar viendo a Iniesta.

@Rutiguer_JED

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