Opinión

La Comisión Europea entra en la campaña

Juan E.Daroqui / ECONOMISTA

En todo proceso electoral, se supone que más y mejor información para el elector hará que la elección sea más acertada.

Esto ocurre cuando la elección es racional como, por ejemplo, cuando nos compramos un coche. Queremos saber el precio, las prestaciones, el equipamiento y las demás características de los posibles vehículos, para elegir el que más se ajuste a lo que buscamos. Y lo mismo con cualquier elección racional.

Las elecciones irracionales no tienen que ver nada con la información. Como elegir de qué equipo de futbol se es, o elegir de quién se enamora uno. Eso te sale de dentro y es inevitable.

Ocurre que a veces unas elecciones se confunden con las otras, y elecciones que deberían ser racionales se vuelven irracionales y acabas votando al Congreso o al Senado a gente que, con la información disponible, no merecería la confianza de casi nadie. Aunque si en las elecciones generales fuéramos racionales a la hora de votar, la abstención podría llegar al mogollón por cien.

Como ya sabemos, nuestro país ha incumplido reiteradamente el objetivo de déficit que le marcó la Unión Europea. Este incumplimiento implica sanciones que pagaremos entre todos, obviamente. Estas sanciones ya se deberían haber conocido, pues la decisión ya se debía de haber tomado, pero resulta que la Comisión Europea dice por boca de su comisario para Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas (vaya nombrecito) Pierre Moscovici, que aplaza su decisión de multar a España hasta que hayan pasado las elecciones para no influir en sus resultados. ¿Acaso el no tener información de la multa no influye también en los resultados? ¿Nos toman por ingenuos o directamente por tontos?

Supongo que Jean-Claude Juncker piensa que le hace un favor a nuestro presidente de cuerpo presente, tras haber recibido la carta que publicó El País, en la que se comprometía, si vuelve a presidir el gobierno, a hacer más ajustes (eufemismo de recortes) en el segundo semestre del año. O sea, que quieren influir a favor de alguien con la no publicación de la decisión de la sanción a España. Van de imparciales cuando realmente no lo son. Y se creen que no nos enteramos.

No puede ser que porque hayan elecciones se pospongan decisiones, o no se hagan públicas. Si la Comisión Europea, el Tribunal Constitucional o el Supremo han de tomar alguna decisión, no deben aplazarla porque hayan elecciones. Que cada uno cargue con las consecuencias de sus actos con o sin elecciones.

Sin embargo el mismo comisario Moscovici ya ha avisado al próximo gobierno, sea el que sea, en relación con el déficit que “no hay margen para relajarse”. Pero no solo dijo eso, dijo muchas cosas más como “El Pacto (de Estabilidad y Crecimiento) no está hecho para ser estúpido”, sino que “es una herramienta para potenciar el crecimiento” y que para julio, tras las elecciones “guardamos todas las opciones”, teniendo en cuenta el gobierno que haya salido, claro está.

Aquí ya sabemos quién se ha comprometido cumplir con lo que le digan, aunque se ha comprometido a tantas cosas que luego no ha cumplido que ya no creo que nadie se fie de él.

Como el que gobierno que salga no le guste a la Comisión, preparémonos. ¡Nos van a dar a todos!.

@Rutiguer_JED

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