Entretenimiento

La luna y el cuarzo blanco, la fertilidad y la sublimación de los deseos

Plenilunio en los primeros grados de Sagitario y el cuarzo blanco, la piedra de los chamanes

Adela Ferrer / Astróloga

 

La Luna llena se producirá el 21 de mayo en el signo tropical de Sagitario, mientras el Sol la ilumine desde Géminis. Este es el momento del año para recargar ciertas piedras preciosas: las que, según los antiguos caldeos, son de la misma naturaleza que algunas de las estrellas que se hallan en la zona del cielo de Sagitario. Así el portador de una de estas gemas captará los influjos celestes de la estrella correspondiente, como si de una antena de radio se tratara.

El cuarzo blanco se ve de dicho color y con un hermoso brillo grasiento debido a que tiene en su interior múltiples inclusiones líquidas y huecos microscópicos. Desde la antigüedad lo asimilaron a la estrella Graffias (la pinza), la beta de la constelación de Escorpio; precisamente esta estrella, una supergigante azulada, forma parte de un sistema múltiple de cinco estrellas, lo que la hace aparecer a la vista de color blanco ceniciento, muy similar al del cuarzo blanco.

En los libros de magia lapidaria, la naturaleza alquímica de esta estrella, compuesta fundamentalmente por helio e hidrógeno, se asemeja a la de la Luna (lo blanco, los líquidos, la emoción, la fertilidad) y a la naturaleza de Júpiter (lo azulado, lo colectivo, la expansión y la espiritualidad), por ese motivo se dice de ella que aumenta la receptividad mística y eleva el espíritu. Favorece la sociabilidad, aumenta el magnetismo personal y atempera los altibajos emocionales.

Se lleva como talismán para favorecer la fertilidad femenina y proteger de las enfermedades de los senos.
Usada como piedra chamánica y a causa de su cualidad para sublimar los deseos terrenales, significa la castidad de los místicos: Quizá por eso, el Lapidario de Alfonso X dice de ella que “Puesta en un vaso con agua, su virtud es la de hacer que, quien beba, pierde la voluntad de yacer con mujeres durante algún tiempo”.

Otras piedras atribuidas a las estrellas que ocupan la zona del signo de Sagitario y que -aunque poseen diferentes cualidades-, conviene magnetizar en esta luna llena de finales de mayo son: Azurita; Amatista, Aragonito, Cobre, Crisocola, Cuprita, Flor de níquel (anabergita), Galena, Obsidiana, Olivino, Turmalina sandía (verde y roja) y Verdelita.

Para cargar la piedra con esa vibración celeste, aprovechando que la Luna llena lleva a la Tierra la vibración del signo por el que transita, hay que colocar la gema en un recipiente con agua destilada y ponerlo en la repisa de la ventana o junto al balcón, donde reciba luz natural, pero es necesario que la dejemos a la intemperie ni tampoco que le den directamente los rayos del sol o de la luna. Allí se tiene que quedar 3 días y 3 noches, mientras la Luna permanece en su fase llena (es decir, desde el día 20 al 22 de mayo). Pasado dicho tiempo, se saca del agua y se lleva consigo.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario