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Rafa Nadal se impone a Kei Nishikori para ganar el Godó

El rey de la tierra batida destronó al japonés sin ceder un solo set en sus cinco encuentros

iV.com.- Además consiguió con este triunfo un cheque de 460.000 euros (el de Nishikori de 218.750 euros) y 500 puntos del ranking ATP.

Rafa iguala el récord profesional de más títulos en tierra batida con su 49ª corona, alcanzando al argentino Guillermo Vilas. Son 69 victorias totales en 101 finales disputadas. La estadística apabulla, pero menos que la propia figura de Nadal en la pista central del RCT Barcelona, con 8.000 privilegiados espectadores disfrutando de un espectáculo único.

Un Nadal de nuevo extraterrestre, ha derrotado al japonés Kei Nishikori (6-4 y 7-5 en 2h.04’) para ganar su noveno Trofeo Conde de Godó, recuperar su puesto en el un palmarés que ya dominó de 2005 a 2009 y de 2011 a 2013. Sin ceder un solo set en sus cinco encuentros y rubricando emocionado unos días de ensueño.

Nadal ha estado inmenso y Nishikori quiso pero no pudo. El japonés venció en 2014 y 2015, pero no se había encontrado todavía con el más grande en su club. Sabía de su poderío, es la novena derrota del asiático en diez duelos con el manacorí, pero conoció más al detalle la voracidad de un Rafa desatado, empujado por el éxito de Montecarlo y deseoso de certificar en casa sus recuperadas sensaciones y el tenis que nunca ha dejado de llevar dentro.

Magnífico Nadal aun sufriendo con su saque en la manga inicial. Rafa y Nishikori dibujaron una pizarra táctica sobre la central, haciéndose daño sin piedad. Cada bola corta era penalizada, y, obligados a forzar, uno y otro cometieron algún que otro error. Por la tensión que se dirigían del uno al otro.

Nadal se adelantó 3-1, pero no había manera de que sirviera en condiciones. Notaba el aliento de la centella Nishikori, un restador eléctrico. Pero un gran Nadal también sabe sufrir, y así lo hizo agarrándose al set cuando se vio con 3-3 y 0-40. Frenó en seco al nipón con persistencia y calidad.

Y esa característica de agarrarse a la cancha como nadie tuvo, como en los mejores tiempos, premio. Segundo ‘break’ sobre Nishikori y 6-4 en 51 minutos. Nadal, en su terreno predilecto, manejándose sabiamente en instantes decisivos.

Con la calma de una manga en el zurrón, comenzó el acoso y derribo de Nadal sobre Nishikori. Fresco de mente, salió a relucir su ‘cañón’ de derecha. Apabulló, 4-1, al japonés, todo un sexto jugador mundial, un puesto por debajo del español, y que había ganado sus 14 encuentros anteriores en el Godó.

Drama con ‘match-point’

Pero Nadal tenía que lidiar con los nervios inevitables que acarrea el cierre de una final tan importante y Nishikori no se iba a ir así como así de un evento y una ciudad que adora. Tres juegos seguidos del nipón, el último con cuatro bolas de ‘break’ Rafa para situarse 5-3 y saque, y 4-4. Una dosis de drama y emoción para enaltecer el show y levantar varias veces al público de sus asientos.

Sobrado de confianza, físico y tenis, Nadal acabó atando su noveno Godó en una nueva jornada de gloria de este Rafa campeón eterno. Mientras mantenga viva la llama de la competición, de mejorar a diario, con él tno hay nada imposible.

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