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Día Internacional del Beso: ¡toca besarse!

La fecha se estableció ese día en el que una pareja de Tailandia estableció un récord mundial al besarse durante 46 horas en 2011

iV.com.- Los médicos avalan que los besos son muy beneficiosos para la salud y sea cual sea la edad, sexo, religión, origen o preferencia sexual, tienen la capacidad de comunicar con su lenguaje universal.

Los besos que más gustan son aquellos que dan la sensación de que son algo más que un beso. También los besos apasionados, el beso en el que notas sus labios tiernos y suaves, ese beso en el que él o ella te coge suavemente la cabeza mientras junta sus labios con los tuyos, aquel que presagia la relación sexuales, los besos que no son demasiado húmedos y el beso en el que él o ella gime levemente.

Según datos del estudio LoveGeist realizado por TNS para Meetic, los que menos gustan son los besos que saben demasiado a alcohol, los besos descuidados, los demasiado húmedos, los que son tan cortos que apenas te da tiempo a enterarte y los sorpresivamente demasiado intensos.

Según el estudio, el 81% de los españoles  se define a sí mismo como “bueno besando”, situándonos así a la cabeza de Europa como expertos en la materia. Y las mujeres están más seguras en este punto (un 84% frente a un 78% de varones) porque “la española cuando besa es que besa de verdad”.

 

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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