Opinión

El debate de la “investiblanda”

Perico Cansino

Que te apoyo,
que no te apoyo,
que me abstengo,
que te monto un pollo,
que me doy un pico,
que  me tiro al rollo.

Que Pedro no puede ser presidente,
que Mariano y los populares tampoco: indecentes.
Que programas, que pactos, que sillones, que cargos.
Que si yo me alío con todos: soy Ciudadanos.

Que si yo lo quiero todo que para eso te he ganado.
Que  semos los nacionalistas que venimos de paseo,
que a pasar el rato, que a dar un garbeo;
que queremos acabar con España…
eso sí…por consenso.

Pero mientras se rompe o no se rompe
queremos cobrar de la España imperialista y ladrona
mamandurrias, dietas, subvenciones, concesiones y  sueldo.

¡Qué discursos! nooooooo
¡Qué tostones! siiiiii
¡Qué pocas consideraciones!

Que hay o no hay acuerdo,
que hay o no hay elecciones,
que si te agachas estos también te la cuelan,
que si te duela o no te duela.
que si , al fin de al cabo:
borrón y cuenta nueva.

Que barbitas despistados,
repeinaos del cortinglés,
coletas venezolanos…

Que os vayáis a pacer…o a pastar,
que sus  va a votaar mi abuela,
que no vuelvo a madrugar,
para meter…
…la papeleta.

 

print
Comentarios

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter