LOGOTIPO DE TELEFÓNICA-MOVISTAR
Este artículo está basado en hechos reales. Cualquier parecido con la ciencia-ficción es también real.
Lunes, 23 de enero, 12.00 horas: mi línea de móvil está cortada. Desde el fijo marco el 900 101010: "Bienvenido al servicio de atención al cliente de Movistar. Marque ó diga las nueve cifras del número sobre el que desea realizar su consulta." Marco el número.
-"Diga el motivo por el que desea realizar su consulta". Lo digo.
-"No se retire, le pasamos con un operador".
Treinta y siete segundos después: -"Buenos días, le atiende Rosa X, ¿en que puedo ayudarle?". Se lo cuento.
-"Dígame su nombre y apellido y su DNI". Se lo digo. -
-"Vamos a comprobar los datos de su línea, no se retire, por favor".
Un minuto y doce segundos después: -"Señor, estamos comprobando los datos de su línea, no se retire por favor".
Cuarenta y ocho segundos después: -"Señor, estamos comprobando los datos de su línea, no se retire por favor".
Un minuto, veinticuatro segundos después: -"Señor, su línea se encuentra suspendida de servicio por la deuda de 10, 24 euros del número asociado al suyo -tal y tal- del mes de noviembre".
Me dirijo a la Señorita Rosa X. "Mire, Rosa, el martes pasado hablé con la señorita, su compañera, Vanessa Sotillos (nombre real), de servicio pymes y me dió esta referencia 123456 (simulado), para que si tenía algún problema se lo advirtiera a ustedes. Esa deuda no existe, nunca ha exisitido, porque este número al que hacen alusión se dió de baja hace 9 meses y la compañía, tal y como consta en la referencia que le doy, me abonará en mi próxima factura los importes indebidamente cobrados de ése número".
-"Un momento señor, no se retire, voy a comprobar la información con el departamento de bajas" ('?).
Un minuto y cuarenta y ocho segundos después: -"Rogamos disculpe la espera, señor, nuestros compañeros del departamento de bajas están ocupados, permanezca a la espera".
Un minuto, catorce segundos después: -"Señor?, rogamos disculpe la espera, nuestros compañeros de departamento de bajas siguen con sus líneas ocupadas, no se retire"
Dos minutos treinta y siete segundos después: -"Señor?, rogamos disculpe la espera. Le pasamos con nuestro departamento de bajas, no se retire".
Ocho segundos después: Voz con acento sudamericano y tono ténue, casi anudible: -"Buenos días, le habla Andrés Jaimes (nombre real), grasias por utilisar este servisio. Si es tan amable, señor, me dise en en que puedo ayudarle' (?). Se lo cuento.
-"muy bien señor, me dise su nombre y apellido y su número de DNI, por favor". Se lo digo.
-"muy bien señor, me dise quien es el titular de la cuenta por favor". Se lo digo.
-"muy bien señor, me dise el CIF de la empresa". Se lo digo.
-"Muy bien señor, me dise su cargo en la empresa". Se lo digo.
-"señor, voy a comprobar el motivo por el que su línea se encuentra suspendida, no se retire por favor, grasias.".
Tres minutos y cuarenta y nueve segundos más tarde:
-"señor, estamos comprobando el motivo por el cual su linea se encuentra suspendida, no se retire, señor".
Tres minutos y treinta y un segundos después:
-"señor?. Disculpe la espera, su línea se encuentra en suspensión debido a una deuda del número asociado al suyo, -tal y tal-, si?, por un importe de 10,24 euros, si? y hasta que no se regularise no se puede restableser el servisio, señor."
Le vuelvo a explicar el asunto, en un tono ligeramente encrespado.
-"señor, no le puedo activar su línea hasta que no quede regularisado el saldo del número..."
Cuelgo. Vuelvo a empezar, con la esperanza de que alguién con criterio y responsabilidad me atienda. Hasta cuatro llamadas con el mismo resultado. Son las 16.39 horas. Han pasado cuatro horas y media y la situación es la misma. Desespero, indefensión, desazón y horas de trabajo valiosísimas perdidas.
Hago la reclamación en la página web del Ministerio del Interior, Dirección General de Telecomunicaciones. Me persono en la Oficina del Consumidor para realizar la correspondiente reclamación y me dicen que allí no se hace ninguna reclamación, que debo de hacerlo mediante comunicación fehaciente a la compañía y en la página web de la Dirección General de Telecomunicaciones, cosa que ya he hecho.
Envío comunicación fehaciente mediante Fax y guardo el "ok". Son las 18.56 horas. Mi línea continúa sin funcionar. ¿Hasta cuándo?.
Situaciones cómo la relatada, son frecuentes y a diario. Alguna vez, alguién de la compañía, la amabilísima e inoperante señorita del servicio de pymes, me llama, me pide disculpas y quiere averiguar el motivo de mis llamadas de hace unos días. Me confirma que el asunto ya está solucionado y me vuelve a ofrecer sus disculpas, además de su dirección de mail por si necesito contactar con ella. Le envío un correo con la copia escaneada de la comunicación fehaciente y me rebota sin entregar; la dirección de mail no existe.
Mi línea continúa inactiva. Son continuas las negligencias de éste tipo y es de exigir la intervención de la autoridad que más competa. Si estamos en un estado democrático, en un estado de derecho y de derechos, ésta práctica humillante de Telefónica, de Vodafone, de Jazztel, de Orange, tiene que ser sancionada con dureza y económicamente compensados los ciudadanos violados en su honor y dignidad.
No os perdaís el Capítulo II.
Dónde estoy