EL NUEVO FORD ESCAPE QUE EN EUROPA SE LLAMARÁ KUGA
Ford presenta hoy en el Salón de los Ángeles, en primicia mundial, la nueva generación del SUV más vendido en América, el Escape. Este nuevo modelo se convierte en un coche global, puesto que en unos meses lo veremos andando por las carreteras europeas bajo el nombre de Kuga, una denominación que nos resulta mucho más familiar.

Los mayores cambios los percibimos en las ópticas y en el paragolpes delantero. Los faros traseros del nuevo Escape, sin perder las formas de los que equipa el actual Kuga, adoptan una línea descendente que nos recuerdan al C-Max. Por otro lado, el frontal es casi idéntico al del prototipo Vertreck, y es quizá la parte que más diferencias tiene con el Kuga, adoptando la pequeña rejilla que actualmente poseen la mayoría de los modelos que componen la gama Ford.
En cambio, si nos fijamos en el habitáculo, percibimos que el interior del vehículo es lo que más ha cambiado, tomando ahora la configuración y los elementos del salpicadero de su ‘primo’ monovolumen, el C-Max. Pocas diferencias se vislumbran entre ambos modelos.
El Escape cuenta con un nivel de equipamiento que busca «facilitar la vida a su propietario». En primer lugar, su portón trasero cuenta con apertura ‘manos-libres’ gracias a un sensor alojado en la parte inferior del parachoques trasero. Con tan sólo llevar el mando a distancia en el bolsillo y hacer un movimiento con el pie en la zona del sensor, el portón se abrirá y subirá de forma automática, algo muy cómodo a la hora de llenar el maletero. De la misma forma, con volver a efectuar el movimiento con el pie, el portón descenderá y quedará cerrado inmediatamente.
El sistema de conectividad SYNC con MyFord Touch también estará disponible en el nuevo SUV. El sistema permite controlar y gestionar toda la información del vehículo y de los dispositivos tecnológicos que llevemos –como el teléfono móvil- a través de comandos de voz, mandos al volante y una pantalla táctil. El sistema ha sido mejorado para que aún sea más fácil y eficaz el uso del teléfono móvil, la navegación, la climatización del vehículo y todo lo relacionado con el entretenimiento.
Del mismo modo que el Focus, el Escape también incorpora el revolucionario asistente activo de aparcamiento, mediante el cual, con sólo apretar un botón, el coche es capaz de saber el espacio que hay en el hueco existente y hacer la maniobra necesaria para aparcar en paralelo ‘a la primera’. Atrás queda el contra volantear para un lado y para otro: ahora tan sólo tendremos que ocuparnos de los pedales.
Y en el afán de Ford de «facilitarnos la vida», nos topamos con otro mecanismo interesante que ya equipan bastantes vehículos de diversos fabricantes: el sistema de detección de ángulo muerto. En el caso que hoy nos ocupa, el de Ford, se denomina BLIS (Blind Sport Information System). En la carrocería del nuevo Escape se alojan diversos sensores que, en caso de que un vehículo entre en la zona del ángulo muerto, alertan al conductor mediante una señal acústica, tanto si estamos en circulación como si estamos aparcando el vehículo.
Por otro lado, el fabricante americano dota al nuevo SUV de una tecnología exclusiva en su segmento capaz de efectuar una respuesta automática en el pedal del freno o en el acelerador del vehículo al pasar por una curva. Si nos disponemos a entrar en una curva a una velocidad excesiva, el vehículo decelerará (Curve Control), y si nos encontramos en el vértice de la curva y el coche ‘se ahoga’, inmediatamente el sistema acelerará el coche (Torque Vectoring Control).
En cuanto a su gama de motores, estará compuesta en principio por tres bloques EcoBoost (1.6, 2.0 y 2.5), bloques de gasolina con inyección directa y turbocompresor, que irán unidos a una caja de cambios SelecShift Automatic de seis velocidades. Aún desconocemos cifras de potencia y consumos de combustible, pero Ford asegura que cuentan con grandes prestaciones y reducidos consumos.
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