BMW M5
El nuevo BMW M5 equipa un motor V8 turbo de 560 CV de potencia, asegurándole unas prestaciones fuera de serie. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 305 km/h, todo ello con unos consumos coherentes: menos de 10 l/100 km.
Llegará al mercado español en diciembre, con un precio que arranca en 117.500 euros (inferior que la competencia alemana y mayor al de los rivales anglosajones). Se le ha sustituido el motor V10 atmosférico de cinco litros de cubicaje por un V8 turbo de 4,4 litros (siendo el primero en combinar el turbo con el sistema Valvetronic de variación de válvulas en BMW).
Gracias al cambio, se ha conseguido un descenso en el consumo medio de un 30 % -en vez de 14,8 gasta 9,9 l/100 km, en lo que también ayuda el sistema Stop/Start y el de recuperación de la energía a través de la frenada-, un aumento en la potencia de un 10 % y una subida del par máximo en más de un 30% (680 Nm, disponibles en un amplísimo abanico, entre las 1.500 y las 5.750 rpm). En resumen: menos cilindrada pero mayores prestaciones y menores consumos.
La base técnica del chasis es la misma del Serie 5, una de las berlinas del segmento D con mejor comportamiento en carretera, pero con retoques necesarios para lidiar con la dosis extra de potencia. Como sucede habitualmente en los modelos M de BMW, existe un diferencial específico para el eje trasero con función de bloqueo variable, con distribución más precisa del par entre la rueda derecha y la izquierda, para evitar pérdidas de motricidad y, de eso modo, potenciar la estabilidad.
Destacan igualmente los amortiguadores con reglaje electrónico (se puede seleccionar entre Comfort, Sport y Sport Plus), que también intervienen directamente en la respuesta del motor en tres grados y en la dirección y desmultiplicación del cambio de velocidades automático de doble embrague de 7 marchas (con función máxima aceleración saliendo desde parado, tres programas en modo automático y otros tres en manual).
El cambio automático de doble embrague demuestra el carácter del exigente V8, teniendo un funcionamiento muy rápido y un engranaje perfecto según la presión que ejerzamos sobre el acelerador.
La existencia de dos botones en el mismo volante (M1 y M2), que sirven para memorizar dos conjuntos de ajustes – lo suyo es uno deportivo y otro más confortable –, pueden intercambiarse rápidamente con tan sólo un dedo.
El M5 posee una funcionalidad sobresaliente (4 puertas, interior amplio, 500 litros de maletero). Sin embargo, no se deja amedrentar: neumáticos gigantescos en llantas de 19 y de 20», entradas de aire numerosas y amplias, perfiles de canalización de los flujos de aire, ‘respiraderos’ en los flancos delanteros, spoiler trasero .
Con la totalidad de los reglajes en el modo más confortable y el cambio más «largo» el M5 ronronea de forma mansa a 1.200 rpm. Si ajustamos todo para conducir de una forma más deportiva, se convierte en una bestia pujante, despertando el ronco motor, saliendo como un disparo al ejercer cualquier presión sobre el acelerador, tanto a 1.000 como a 7.000 rpm.
Dónde estoy