Actualidad Educacion Valencia

MAYWEATHER, MCGREGOR…Y TUS HIJOS.

Pedro Hermosilla

Parecía que se iba a acabar el mundo esta madrugada pasada: dos tíos grandes, fuertes y extramillonarios del copón, iban a repartirse “guantás” como txapelas  hasta que uno de ellos ganase. Para los que no entendemos un pimiento de boxeo, en eso consiste básicamente. Enhorabuena a quien ganase y al perdedor…pues nada…otra vez será, a seguir intentándolo.

Uno, que entre sus motivaciones no se encuentra el quedarse hasta las tantas de la madrugada para presenciar-previo pago de un pastón- dicho evento, sí que vive un poco obsesionado con su trabajo y empieza a rumiar cómo aplicarlo en beneficio de los cachorros. Seguro que hay alguna forma…

Los niños se deslumbran con lo coches y las joyas, con la fama, con los flashes de las cámaras, con los premios si ganan…o si pierden. Bien, eso es así, ellos no tienen culpa de eso  puesto que eso es lo que les trasmiten las televisiones sobre estos señores. Quieren que gane uno o el otro y boxean en los patios imitándolos (neuronas espejo, ya hablamos de ellas anteriormente en otro artículo). Es a lo que aspiran muchos de ellos, porque eso es lo que les venden equivocadamente como  “éxito” (otro día nos ocuparemos del concepto de “éxito”).

Loading...

Dándole vueltas, se me ocurre que se puede aprovechar a estos pájaros que se zumbaron anoche, como ejemplo de horas y horas de sudoración, de renuncia, de dedicación a un objetivo. Que esas fama y ese “éxito”, no son más que el resultado de los anteriores. Que se apliquen el cuento para conseguir sus objetivos, que nadie regala nada, que gran parte de todo es esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo…y talento.

Buceando en internet me informo, y veo que uno de ellos (Mayweather) es hijo y sobrino de boxeadores profesionales y mamó el boxeo desde la cuna, que le dedicó todo su tiempo a ring y  eso es lo que le ha hecho estrella (lo puedo aplicar al tema de saber aplazar las recompensas y no buscar el beneficio inmediato). Que el otro (McGregor) viene de una familia humildísima, llegó a comer de los bonos benéficos de su país (Irlanda), compaginaba su faena como fontanero con el gimnasio, y sobre el papel, nadie daba un duro por él- ya que era uno de tantos condenados a la mediocridad,  a la pobreza y al fracaso-. Que calló la boca a todos. Que nadie, por muy difícil que tenga, está condenado a nada si está dispuesto a remediarlo.

Que el curso escolar es un combate a tres asaltos (trimestres) y su entrenamiento son los estudios y los deberes. Que no acaba la cosa hasta el resultado final; que las mates, las sociales y el castellano son el púgil contrario deseoso de tocarles la cara y tirarlos sobre la lona. Que el maestro es el entrenador, pero no puede saltar a ring: son ellos los que tienen que ganar el campeonato. Las apuestas están abiertas.

 

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Campo de Golf El Castillejo, Alcalá de la Selva