Educacion

El presidente de FCAPA culpa a Marzá del retraso de la resolución de las becas de comedor

Vicente Morro: “La escuela concertada ahorra dinero al Estado, porque solo es sostenida parcialmente con fondos públicos”

El presidente de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia (FCAPA), Vicente Morro, reafirmó la “mala gestión” que está llevando el conseller Vicent Marzá, calificándolo de culpable por el retraso de la resolución de las becas de comedor que saldrán el próximo 5 de septiembre y porque no todos los centros cuentan con la Xarxa Llibres. “Donde es necesaria una ayuda no se quieren comprometer, tienen muy poca sensibilidad social” asegura el presidente de la Federación.

En rueda de prensa, Morro  dio a conocer varios puntos como la “mala gestión” por parte de los dirigentes de la Conselleria, por las falsedades, por el caos administrativo y normativo, por los incumplimientos y retrasos y, especialmente, por la ideologización de la educación y por la nula voluntad de diálogo. Y se suministraron los datos del balance del curso escolar 2015/2016. FCAPA representa a cerca de 58.000 familias, con más de 97.000 alumnos distribuidos en 138 centros escolares de la provincia de Valencia.

“No queremos que nos impongan nada acerca de los estudios de nuestros hijos”. Como expresa la LOE, los ciudadanos tienen el derecho de contar con neutralidad ideológica LOE. Este año FCAPA ha utilizado 3 vías, la información a través de los medios de comunicación, las movilizaciones, y las acciones a nivel jurídico acerca de la eliminación de los colegios concertados.

El sistema educativo y el preámbulo de la LOE reflejan dos redes que son complementarias, públicas y privadas concertadas. Mientras que el Conseller expresa que tiene que ser “subsidiaria y residual”. Morro: “Queremos defender la libertad de elección, que cada uno escoja la que más le interese”.

Aunque Marzá opta por una escuela única, pública y laica, la FCAPA por otro lado, considera como mejor opción una escuela plural, para que los padres puedan decidir el modelo de educación que quieren para sus hijos. “La escuela concertada como la escuela pública la pagamos los ciudadanos con los impuestos de todos, porque hay un derecho constitucional que lo abala y por lo tanto debe existir una red que lo cumpla”. “La escuela concertada ahorra dinero al Estado, porque solo es sostenida parcialmente con fondos públicos. El puesto en una escuela pública cuesta casi el doble de una escuela concertada”.

Mala gestión

Ha habido quejas de tres directoras acerca de que la información que les suministra el Conseller cambia constantemente y no mantiene permanentemente sus decisiones. Esa variabilidad hace que las directoras se encuentren en una situación incómoda hacia los padres debido a esa inestabilidad de información. “Es imposible que en un mes los colegios tengan que incluir seis procedimientos nuevos. Se ha causado un caos administrativo y normativo enorme”.

Mentiras

Los artículos 72.2 y 81 de la LOE reflejan que tienen que “dotar por igual a los centros concertados y los públicos de los mismos medios humanos y materiales”. No han atendido a la demanda social, han eliminado el distrito único que era en el que cada familia podía escoger el modelo que quería para sus hijos, volviendo al sistema antiguo. “No están cumpliendo con la ley” y no han aumentado con este nuevo sistema la capacidad de elección de las familias, ha disminuido en comparación a los años anteriores.

Respecto a Xarxa Llibres, Morro disintió de que implique la gratuidad de los libros de texto y ha explicado el rechazo de algunos titulares de centros concertados a adherirse al programa porque Marzà no se comprometió “en firme” a una fecha de pago del dinero que los centros tenían que adelantar, algo que ha resultado disuasorio ante las deuda que ya tiene la Conselleria. “El conseller no quiso firmar ese compromiso. Si se hubiese comprometido, los titulares de los centros se hubiesen adherido”.

Adoctrinamiento

En el tema de educación es la perspectiva de género, cada padre debe de tener derecho a la educación, moral, religiosa, filosófica. La FCAPA está en contra de una verdad oficial de que haya una única moral ciudadana, unos comisarios ideológicos que digan lo que está bien o lo que está mal, como en Cataluña que en el patio controlan que los niños hablen en catalán y no en español. Queremos libertad de educación, libertad para elegir cómo y dónde educamos a nuestros hijos. “Nosotros queremos una escuela plural, que cada uno pueda elegir y como la pagamos entre todos, tenemos derecho a que se respeten esas decisiones”.

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(El Mundo)

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