Cultura

Colectivos de escritores, un valor en alza

Escritores que, bajo un paraguas común, y por medio de la autoedición, publican antologías generalmente de relatos o microrelatos

Marina Rico

Cualquiera que guste del noble arte de escribir conocerá de primera mano las dificultades por las que hay que pasar para ver publicada una obra. Atrás quedó el sueño del escritor de ganar un dineral con una novela, que ni siquiera alcanza para ganarse la vida con la pluma o el teclado.

Es más, hoy proliferan las webs donde prometen a los autores noveles publicar sus libros sin apenas coste para ellos. Es decir, pagar por escribir en lugar de cobrar por ello, como si fuera una bicoca. Pero lo bien cierto es que más allá de algunos autores consagrados y los consabidos best sellers, con la carga de marketing que suponen no siempre acorde con la calidad literaria, vivir de la literatura es poco menos que misión imposible.

Pero en este panorama del mundo editorial ha surgido con fuerza hace tiempo un fenómeno que supone un soplo de aire fresco, y una ventana abierta a otras posibilidades. Se trata de los colectivos literarios, que poco a poco se van abriendo paso en nuestro panorama cultural. Son escritores que, bajo un paraguas común, y por medio de la autoedición, publican antologías –generalmente de relatos o microrelatos-, al margen de lo que cada autor haga a título individual.

En este diario ya nos hemos hecho eco de algunas de las publicaciones de dos de ellos, Generación Bibliocafé y Valencia Escribe, dos colectivos prolíficos que no solo escriben sino que realizan multitud de actividades en torno a una pasión común: los libros.

Y en estos días hemos visto una buena muestra de la actividad y calidad de la obra de éstos. Franz Kelle, uno de los miembros “fundadores” de Generación Bibliocafé –de él fue de quien salió el nombre del grupo-, ha ganado el primer premio del prestigioso certamen de narrativa breve que el Ayuntamiento de Valencia convoca con motivo del 8 de marzo. En este mismo certamen, han sido finalistas dos miembros más del grupo, María Tordera y nuestra compañera Susana Gisbert, que ya ganó el primer premio en 2009. Y no son los únicos componentes de este grupo que han entrado a formar parte de los elegidos del certamen. El año pasado, sin ir más lejos, varios de los finalistas pertenecían también a Generación Bibliocafé.

Por su parte, otro colectivo importante también está representado entre los mejores de esta convocatoria. Valencia Escribe ha colocado a dos de sus colaboradores entre los finalistas, Marisa Martínez y Susana Gisbert quien, como varios de sus miembros, participa en ambos.

Y esto es solo una muestra de la labor de estos escritores, que, guiados por la ilusión y la pasión, compatibilizan la literatura con sus respectivos trabajos, algunos ajenos por completo a este mundo. Sus obras son entretenidas, amenas, y de calidad literaria. Y algunos de ellos ya tienen publicaciones propias y varios premios en su haber.

Pueden encontrar sus obras en Amazon y también en algunas librerías, particularmente en Bibliocafé, en su actual sede en Wayco, en la calle Gobernador Viejo de nuestra ciudad. Una buena elección para leer en vacaciones. Y todo el año, claro está.

Y su actividad no para. Han llegado a este diario noticias de fuentes fidedignas que ya preparan sus próximos proyectos para la nueva temporada. Estaremos atentos. Y mientras tanto, lean, que no hay alimento más nutritivo para el espíritu que los libros.

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(El Mundo)

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