Opinión

Eufemismos

Juan E. Daroqui / Economista

Dice la RAE que refugiar es “acoger o amparar a alguien, sirviéndole de resguardo y asilo”, por lo que un refugiado sería alguien que ha sido acogido o amparado. Por lo tanto, los miles de seres humanos que están intentando llegar a Europa, montones de ellos niños y personas mayores, no son refugiados, más bien son puteados, que como dice la RAE son “fastidiados o perjudicados” en su expresión malsonante, y es que la Unión Europea ha decidido, con un acuerdo vergonzoso, no acogerlos y sí perjudicarlos.

El principio de acuerdo alcanzado con Turquía es sonrojante por ilegal y porque está hecho con un país en el que los derechos humanos brillan por su ausencia y donde la libertad de prensa está seriamente amenazada.

El precio para que Turquía “acoja” a todos los migrantes, incluidos los sirios, es de 6.000 millones de euros que el gobierno de Ankara manejará como se le antoje, sin control por parte de los “paganos”.

Además de dinero se hacen otras concesiones a Turquía, como la exención del visado para la entrada de sus ciudadanos en la UE, o acelerar los trámites para el ingreso de Turquía en la misma UE.  Cosas que no caben en la cabeza de cualquier europeo con un poco de sentido común. Un país que no es claramente democrático no puede ser miembro de la Unión.

Parece que este lamentable acuerdo, que tienen que ratificar en la cumbre de este jueves y viernes, puede ser modificado después de las presiones que se están produciendo desde todas  partes, ONU, ACNUR y otras muchas instituciones y ONGs, por su manifiesta ilegalidad y su nula moralidad.

Nuestro gobierno en funciones, o de cuerpo presente, no quiere ser controlado por el parlamento. Resulta, según dicen, que un gobierno elegido solamente por el Sr. Rajoy no puede ser controlado por un parlamento elegido por los españoles. ¡Toma ya!, ¿qué nos hemos creído?.

Para tomar postura en una decisión tan importante, dicen que quieren consensuarla con los otros partidos pero sin pasar por el parlamento. Primero al presidente le pareció bien, pero luego, el ministro de exteriores ya dice otra cosa. Ya veremos qué hacen al final porque parece que no lo tienen muy claro.

Y mientras tanto, miles de personas siguen sufriendo la indefinición y la falta de solidaridad de esta Unión Europea que va perdiendo sus valores morales a chorros y solo se preocupa de los “valores” económicos. ¡Qué se lo digan a Grecia!.

El presidente del Consejo Europeo, Donad Tusk, declaró que “los días de inmigración irregular hacia Europa han terminado”, declaración digna del otro Donald que quiere ser candidato a la presidencia de los EEUU.  ¿Donald Tusk, Donald Trump?, no me gusta ninguno.

Y cada vez aumenta el respaldo a partidos de ultraderecha y xenófobos. ¿Cómo es esto posible?, pues quizá sea la consecuencia de las políticas austerizidas aplicadas hasta la fecha.

Habrá que hacérnoslo mirar.

@Rutiguer_JED

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ATENTADO EN BARCELONA
Harry Athwal, el turista británico que no quiso dejar morir solo al niño Julian en el suelo de La Rambla

Harry Athwal es un turista británico de 44 años que durante las últimas horas se está convirtiendo en Reino Unido en el símbolo de valentía, humanidad y ayuda a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils por su actitud con Julian Cadman, el niño australiano de siete años que los Mossos han confirmado que murió en el ataque terrorista en La Rambla. Este inglés de Birmingham se encontraba en el balcón del primer piso de un restaurante de La Rambla en el momento del atentado del pasado jueves. Desde allí vio el ataque y tras pedir a sus acompañantes que no se movieran de ahí, bajo a prestar ayuda. “Fue instintivo. Miré a ambos lados, había cuerpos esparcidos y a mi derecha estaba el niño, en medio de la calle. Corrí directamente a él”, declaró Athwal al periódico británico Mirror. “Estaba inconsciente, su pierna estaba doblada y le salía sangre de la cabeza. Sabía que era más que sangre”, afirma. “Le tomé el pulso y no tenía. Puse mi mano sobre su espalda y pensé que se había ido. Le acaricié el pelo y me llené de lágrimas, pero me quedé con él, me senté allí porque no iba a dejar a este niño en medio de la calle”, asegura. Aunque la policía le reiteró varias veces que debía moverse ya que los terroristas podrían regresar, Athwal se negó a dejar a Julian. “Se parecía a mi propio hijo. Era de su misma edad, unos siete u ocho años”, asegura. “Nunca vi su rostro pero me consuela saber que tenía alguien con él”, recuerda Athwal, que tuvo que llamar repetidamente a los servicios de emergencia para que atendiesen al chico. “Había tanto pánico, la gente gritaba y había muchos cuerpos para atender”, indica. Posteriormente se reunió con su hermana y el resto de sus acompañantes en una farmacia donde esperaron hasta la medianoche cuando la policía llegó y les hizo marchar. Harry Athwal, que regresó a La Rambla para unirse al minuto de silencio, aseguró que se quedarían hasta el lunes tal como habían planeado. “Se lo debemos a Barcelona”, añadió.
(El Mundo)

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