Opinión

Zorras y zorros

Susana Gisbert

Acabamos de conmemorar el Día de la Mujer. Un año más, la desigualdad entre hombre y mujeres sigue haciéndose patente y, cuando creemos que tenemos encauzado el camino, sugen acá o acullá gestos que nos recuerdan que aún nos queda mucho para llegar a la meta. Empezando por el propio lenguaje.

Unos días antes, una conocida política encontró a la puerta de su casa una pintada en que la llamaba “zorra”. Algo absolutamente reprochable y deleznable, sin duda alguna, como manifesté en su día y sigo manifestando ahora. Pero hubo quien, sin dejar de criticar la acción, afirmaba que no era un gesto de machismo. Y lo es. Sin género de dudas.

Probemos si no a darle la vuelta a la tortilla. ¿Sería ofensivo que en la puerta de un dirigente masculino huieran garrapateado “zorro”? Desde luego que no. “Zorro”, en masculino, equivale a listo, a espabiliado, mientras que en femenino hacer referencia a alguien que se dedica a negociar con su cuerpo, con o sin retribución. Y éste no es el único ejemplo. “Guarro” y “guarra” tiene connotaciones distintas, como lo tienen fresco y fresca, o ligero y ligera. El lenguaje no es tán inocente como algunos pretenden, y el uso de ese lenguaje siempre acaba llevándonos al mismo sitio: el machismo y el desprecio a la mujer. Tal cual.

Pero no sé por qué razón, no todas las pintadas son iguales, ni todos los reproches lo son. Y pondre´un ejemplo en que el machismo también campa a sus anchas. Venimos sufriendo a diario, en las puertas de los despachos de los Juzgados de Violencia Sobre la Mujer y en las Fiscalías especilizadas, en distintos lugares de España, pintadas donde se lee la palabra “Feminazis”, acompañados de “fuera” o “stop”.

Algunos, en el colmo de los colmos, se sitúan estratégicamente con pancartas de ese mismo contenido en cuanto huelen una cámara en busca de la noticia, y dejan patente su repugnante mensaje ante quien quiera verlo, un día tras otro, sin que nadie le reproche ni le diga nada.

¿Por qué aquello sí y esto no? ¿No son tan machistas y tan deleznables unas y otras expresiones? ¿No son igualmente insultantes e igualmente machistas? Pues no he visto una reacción pareja, y el tipo de la pancarta se sigue paseando con ella a cuestas, a la vista de todas las televisiones públicas sin qe nadie haga nada.

Esto me trae a la cabeza cierto movimiento que, ante la heroica reacción de un conductor de autobús para impedir una agresión machista, le ensalzaban diciendo que anque no fuera Alejandro Sanz merecía que se hablara de él. Cosa que comparto, por cierto. Me quito el sombrero ante uno y otro. Ojalá cundiera el ejemplo.

Ahora bien, reinvindico que se hable de estas pintadas que insultan como se habló de la de la dirigente, y que se brinde a quienes las sufren día a día el mismo apoyo que ella tuvo por las mismas razones Porque merecen el mismo reproche y la misma indignación. Machismo e insulto a partes iguales. ¿O no?

@gisb_sus

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2 Comentarios

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  • Significado de. Zorra=”taimada”:
    taimado,da
    adj. Astuto,ladino y engañador:
    es muy taimada y te la juega sin que te enteres. Eso es mas bien el significado de las zorras que utilizan las denuncias falsas de violencia de genero, y la instrumentación de la ley integral de violencia de genero. Promovido por mitomanías como la fiscal, que en su bulo, emplea la palabra machista en todas sus fumigaciones, vergonzoso el razonamiento de esta fiscal HEMBRISTA. Hay que recordar a la ponente que la ideologia de genero a la que ella pertenece, busca quitar derechos fundamentales a los varones, y crear leyes desiguales en la que las zorras instrumentalizandolas y creando denuncias falsas logran sus objetivos espurios.

ES NOTICIA

ATENTADO EN BARCELONA
Harry Athwal, el turista británico que no quiso dejar morir solo al niño Julian en el suelo de La Rambla

Harry Athwal es un turista británico de 44 años que durante las últimas horas se está convirtiendo en Reino Unido en el símbolo de valentía, humanidad y ayuda a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils por su actitud con Julian Cadman, el niño australiano de siete años que los Mossos han confirmado que murió en el ataque terrorista en La Rambla. Este inglés de Birmingham se encontraba en el balcón del primer piso de un restaurante de La Rambla en el momento del atentado del pasado jueves. Desde allí vio el ataque y tras pedir a sus acompañantes que no se movieran de ahí, bajo a prestar ayuda. “Fue instintivo. Miré a ambos lados, había cuerpos esparcidos y a mi derecha estaba el niño, en medio de la calle. Corrí directamente a él”, declaró Athwal al periódico británico Mirror. “Estaba inconsciente, su pierna estaba doblada y le salía sangre de la cabeza. Sabía que era más que sangre”, afirma. “Le tomé el pulso y no tenía. Puse mi mano sobre su espalda y pensé que se había ido. Le acaricié el pelo y me llené de lágrimas, pero me quedé con él, me senté allí porque no iba a dejar a este niño en medio de la calle”, asegura. Aunque la policía le reiteró varias veces que debía moverse ya que los terroristas podrían regresar, Athwal se negó a dejar a Julian. “Se parecía a mi propio hijo. Era de su misma edad, unos siete u ocho años”, asegura. “Nunca vi su rostro pero me consuela saber que tenía alguien con él”, recuerda Athwal, que tuvo que llamar repetidamente a los servicios de emergencia para que atendiesen al chico. “Había tanto pánico, la gente gritaba y había muchos cuerpos para atender”, indica. Posteriormente se reunió con su hermana y el resto de sus acompañantes en una farmacia donde esperaron hasta la medianoche cuando la policía llegó y les hizo marchar. Harry Athwal, que regresó a La Rambla para unirse al minuto de silencio, aseguró que se quedarían hasta el lunes tal como habían planeado. “Se lo debemos a Barcelona”, añadió.
(El Mundo)

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