Opinión

Podemos y Donald Trump

Enrique Arias Vega / A CONTRACORRIENTE

Aunque parezca paradójico, algunos politólogos encuentran semejanzas entre la ascensión de Donald Trump en Estados Unidos y la de Podemos en España.

Se trata, en definitiva, de movimientos antisistema propiciados por gente desencantada de la política y de los políticos clásicos, de personas que ven empeorado su presente y comprometido su futuro y que, por eso, buscan presuntas soluciones populistas al margen de los procedimientos democráticos habituales.

En ese análisis, no valen ya los esquemas tradicionales de izquierda y de derecha, que situarían en espacios antagónicos a Pablo Iglesias y al magnate norteamericano. Precisamente, los dirigentes de Podemos se han encargado de enfatizar que el enfrentamiento hoy día no es de las “izquierdas” contra las “derechas”, sino de los de “abajo” contra los de “arriba”, en un movimiento transversal que se opone al orden establecido, justo lo que hacen los seguidores de Trump contra la estructura del Partido Republicano de EEUU.

No olvidemos que a Trump no le apoyan sólo ciudadanos ricos, sino sobre todo muchos blancos pobres que se sienten excluidos del sistema y hasta hispanos que ven amenazado su estatus a causa de los inmigrantes ilegales.

Este movimiento populista tiene manifestaciones contradictorias, todas con matices más o menos antidemocráticos. Sucede en Francia, con la ascensión de Marine Le Pen, pero también en el laborismo británico, que se ha echado en manos de Jeremy Corbyn, o de parte de los votantes demócratas norteamericanos, partidarios del izquierdista Bernie Sanders.

No es la primera vez en la historia que surge este tipo de movimientos. Algunos fueron realmente efímeros, como el poujadismo agrario francés, que movilizó millones de votantes hace sesenta años. Pero otros trajeron consecuencias trágicas, como los fascismos europeos de los años veinte del siglo pasado.

Por eso, este tipo de ideologías hay que analizarlas con cuidado y no despacharlas ni con una adhesión entusiasta ni con un arrogante desdén.

Al tanto, pues.

@EnriqueAriasVeg

print

Añadir comentario

Pincha aquí para escribir un comentario

ES NOTICIA

ATENTADO EN BARCELONA
Harry Athwal, el turista británico que no quiso dejar morir solo al niño Julian en el suelo de La Rambla

Harry Athwal es un turista británico de 44 años que durante las últimas horas se está convirtiendo en Reino Unido en el símbolo de valentía, humanidad y ayuda a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils por su actitud con Julian Cadman, el niño australiano de siete años que los Mossos han confirmado que murió en el ataque terrorista en La Rambla. Este inglés de Birmingham se encontraba en el balcón del primer piso de un restaurante de La Rambla en el momento del atentado del pasado jueves. Desde allí vio el ataque y tras pedir a sus acompañantes que no se movieran de ahí, bajo a prestar ayuda. “Fue instintivo. Miré a ambos lados, había cuerpos esparcidos y a mi derecha estaba el niño, en medio de la calle. Corrí directamente a él”, declaró Athwal al periódico británico Mirror. “Estaba inconsciente, su pierna estaba doblada y le salía sangre de la cabeza. Sabía que era más que sangre”, afirma. “Le tomé el pulso y no tenía. Puse mi mano sobre su espalda y pensé que se había ido. Le acaricié el pelo y me llené de lágrimas, pero me quedé con él, me senté allí porque no iba a dejar a este niño en medio de la calle”, asegura. Aunque la policía le reiteró varias veces que debía moverse ya que los terroristas podrían regresar, Athwal se negó a dejar a Julian. “Se parecía a mi propio hijo. Era de su misma edad, unos siete u ocho años”, asegura. “Nunca vi su rostro pero me consuela saber que tenía alguien con él”, recuerda Athwal, que tuvo que llamar repetidamente a los servicios de emergencia para que atendiesen al chico. “Había tanto pánico, la gente gritaba y había muchos cuerpos para atender”, indica. Posteriormente se reunió con su hermana y el resto de sus acompañantes en una farmacia donde esperaron hasta la medianoche cuando la policía llegó y les hizo marchar. Harry Athwal, que regresó a La Rambla para unirse al minuto de silencio, aseguró que se quedarían hasta el lunes tal como habían planeado. “Se lo debemos a Barcelona”, añadió.
(El Mundo)

InformaValencia, en Facebook

InformaValencia, en Facebook

LISTADO MENSUAL DE ENTRADAS

Últimos Tweets